Consejos para la practica del sexo anal... paso a paso sobre todo para aquellas
personas en su primera vez.
Mi querido amigo:
He recibido tu carta en la que me cuentas las dificultades que encuentras en
tus prácticas con el culo. Aquí te envío consejos que te ayuden a disfrutar de los
juegos "anales".
Lo primero de todo es que estés relajado, sin ansiedad, en un sitio tranquilo
en el que te puedas sentir cómodo, sin miedo a interrupciones.
Has de buscar una postura relajada y confortable, que te permita alcanzar tu
agujerito sin dificultades. A mí me gusta sentarme en la cama, con la espalda
apoyada en la almohada y las piernas dobladas y abiertas, a veces, para excitarme
mas uso un pequeño espejo de mano que me pongo entre las piernas para verme el
culo con todo detalle.
El segundo aspecto importantísimo es el de la lubricación, pues sin ella más
que un placer será una tortura. Una buena lubricación se consigue con cremas y geles que se
venden para esa finalidad, y las puedes encontrar en sexshops. En las farmacias
también venden KY, que también va muy bien.
Si no puedes encontrar nada de eso, siempre puedes recurrir a la vaselina u
cualquier crema que no sea demasiado grasa. No te recomiendo la mantequilla, ni aceite ni nada
orgánico.
Una vez tengas todo dispuesto unta un poco de lubricante en un par de dedos
y empiezaa masajearte el esfínter por fuera, sin intentar introducir nada. Acaricia tu agujero
con movimientos circulares, siempre superficiales. Esto te ayudará a relajarte y seguro
que la sensación será muy placentera.
Cuando ya te sientas relajado vuelve a lubricarte el dedo (el índice por
ejemplo) y presiona ligeramente el esfínter. Si estás bien relajado y lubricado, el dedo entrará
sin esfuerzo y sin que sientas daño, es posible que te duela algo, pero si es así es
porque tienes un culito realmente estrecho.
Bueno, si has llegado hasta aquí ya puedes empezar a disfrutar. Siempre bien
lubricado, empieza a introducir el dedo poco a poco, usa el sentido del tacto para
disfrutar, la sensación debería ser agradable. Empieza a mover el dedo
circularmente, meterlo sacarlo despacio. Juega un buen rato, deja que tu esfínter se
relaje y aprenda a aceptar el dedo intruso.
Si al final de la sesión consigues que tu dedo entre y salga sin dificultad
y sin daño ya te puedes dar por contento.
No intentes forzar las cosas, no se consigue todo en una sola sesión. Sólo
cuando te sientas seguro prueba a añadir un segundo dedo, por ejemplo el corazón, realizando
siempre movimientos suaves. Mueve los dedos en círculo, recorriendo todo el esfínter,
eso da una sensación muy placentera, casi tanto como el mete y saca. Intenta abrir un
poco los dedos dentro de tu agujero, sólo un poco, hasta que empieces a sentir daño,
de este modo irás ensanchándolo, dándole más capacidad.
Puedes dedicar un par de sesiones a jugar con los dos dedos en el culo y si
eso te resulta satisfactorio puedes pasar a intentarlo con otras cosas, antes que utilizar el
tercer dedo, que te puede resultar difícil.
Yo empecé usando objetos cilíndricos del grosor adecuado (compáralo con el
de tus dos dedos juntos) y de contorno suave, sin aristas que puedan hacerte daño. Para ello las
velas son ideales, puedes encontrarlas de todos los grosores y longitudes y son muy
baratas.
Además con la vela añadirás mayor longitud y podrás explorar las
profundidades de tu ano con facilidad.
Prueba a jugar con velas bien lubricadas de diferentes grosores y longitudes,
verás que realmente puedes disfrutar con ello.
A medida que tu esfínter se vaya haciendo más elástico te será más fácil
probar con objetos mayores, más dedos, consoladores, etc. Al final todo dependo de lo que te
guste y el placer que te de jugar con tu ano. A mí siempre me ha satisfecho mucho y
encontraba un placer adicional en el morbo de ver hasta donde podía llegar, probando
con consoladores cada vez mayores, algunos diseñados especialmente para el ano, en
forma de cono, con un gran diámetro, hasta 20 cms.
He probado con zanahorias, calabacines, berenjenas, botellas... Todo lo que
tenía amano y me ha apetecido probar. Mi consolador favorito es el que reproduce en látex
los atributos de Jeff Striker, un gran actor gay porno, un monstruo de 21 cms de largo
y 12 de diámetro.
Me lo meto hasta que los huevos de látex topan con mi culo y allí lo
mantengo durante horas, sujetándolo con un suspensorio, mientras me muevo por la casa haciendo
mis cosas. El placer que ello me da es indescriptible.
No conozco ninguna manera de fabricar un dildo o consolador casero, no debe
ser fácil. Siempre he recurrido a lo que tenía a mi alrededor, velas, zanahorias, etc. Si el
objeto era demasiado rugoso lo cubría con un condón, así la cosa era más fácil.
En cuanto ahorré lo suficiente me procuré mi primer dildo, me fui a la
sexshop y allílo conseguí, desde entonces he tenido muchos, de diferentes texturas, tamaños y
colores, cada uno para una ocasión.
Sin embargo, a pesar de todo lo que disfruto con estos juegos solitarios,
nunca podrán sustituir a las auténticas pollas, sean del tamaño que sean. La carne es la carne y la
sensación de una polla auténtica que entra y sale de ti, gobernada por otra voluntad
no tiene igual.
Cuéntame cómo te va y no dudes en consultarme cualquier problema
que te surja.
El día que quieras hacerlo de verdad con un hombre ya tendrás mucho
adelantado, sipara entonces quieres más consejos, aquí estaré yo.
© Javival